El renacimiento tuvo varias etapas para llegar a ser lo que
fue, para empezar, tuvo lugar la primera etapa que fue llamada Quattrocento, y
comprende el Primer Renacimiento.
En esta etapa surgen
las grandes figuras del Renacimiento en las artes: Leonardo, Miguel Ángel,
Rafael. Es el apogeo del arte renacentista. Este período desemboca hacia
1520-1530 en una reacción anteclásica que conforma el manierismo, que dura
hasta el final del siglo xvi. Mientras que en Italia se estaba desarrollando el
Renacimiento, en el resto de Europa se mantiene el arte gótico en sus formas
tardías, situación que se iba a mantener, exceptuando casos concretos, hasta
comienzos del siglo xvi.
La arquitectura renacentista tuvo un carácter marcadamente profano en comparación con la época anterior. Surgió en una ciudad en donde la arquitectura gótica apenas había penetrado, Florencia. A pesar de ello,
muchas
de las obras más destacadas fueron edificios religiosos.
Con el nuevo gusto, se buscaba ordenar y renovar los viejos
burgos medievales e incluso se proyectaban ciudades de nueva planta. La
búsqueda de la «ciudad ideal», opuesta al modelo caótico y desordenado del
medievo, sería una constante preocupación de artistas y mecenas. Así, el papa
Pío II reordenó su ciudad natal, Pienza, convirtiéndola en un auténtico
muestrario del nuevo urbanismo renacentista. En sí, las ciudades se
convertirían en el escenario ideal de la renovación artística, oponiéndose al
concepto medieval en el que lo rural tenía un papel preferente gracias al
monacato.
Al tomar elementos de la arquitectura clásica, los arquitectos
renacentistas lo hacían de forma selectiva, así por ejemplo en lugar de
utilizar la columna dórica clásica se prefirió el orden toscano. Igualmente se
crearon formas nuevas, como la columna abalaustrada, nuevos órdenes de
capiteles o decoraciones que si bien se inspiraban en la antigüedad habían de
adaptarse al uso religioso de las iglesias. Así, los amorcillos clásicos que
acompañaban a Venus en las representaciones griegas o romanas pasan a ser
angelotes.
Los elementos constructivos más característicos del estilo
renacentista fueron:
Estructurales: arco de medio punto,
columnas, cúpula semiesférica, bóveda de cañón y cubierta plana con
casetones.31 Todos ellos habían sido usados en la antigüedad, especialmente por el arte
romano, y se recuperan ahora, modificándolos.
Decae paulatinamente el tradicional método de
construcción del gótico, y se abandona en gran
medida las bóvedas de crucería, el arco
apuntado, las naves escalonadas y, sobre todo, la impresión de colosalismo y
multiplicidad de los edificios medievales. Predominarían ahora valores como la
simetría, la claridad estructural, la sencillez y, sobre todo, la adaptación
del espacio a la medida del hombre.
Decorativos: pilastras, frontones,
pórticos, motivos heráldicos, almohadillados, volutas, grutescos, guirnaldas,
motivos de candelieri (candelabros o pebeteros) y tondos o medallones. Algunos
de estos ya se habían utilizado en el gótico, otros son creaciones originales y
la mayoría se inspiraron en modelos romanos y griegos. En cuanto a la
decoración, el Renacimiento preconizó el despojamiento, la austeridad, el
orden. Solo a finales del siglo xvi esta tendencia se rompería en favor de la
fantasía y la riqueza decorativa con el manierismo.
https://es.wikipedia.org/wiki/Renacimiento#Arquitectura

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